El Estado Mayor ruso anunció este jueves la captura de la ciudad ucraniana de Kúpiansk, un enclave ferroviario clave en la región de Járkiv cuya disputa se extendió durante meses. El jefe militar Valeri Guerásimov comunicó la novedad directamente al presidente Vladimir Putin durante una visita a un puesto de mando del grupo Zapad, encargado de las operaciones en el este del país.
Según Moscú, la toma de Kúpiansk se consolidó mientras las tropas rusas avanzan sobre la orilla izquierda del río Oskil, donde continúan los combates para desalojar a unidades ucranianas cercadas. El Ministerio de Defensa ruso también informó que sus fuerzas mantienen presión en los ejes de Síversk y Konstantinovka, en la región de Donetsk, un frente que permanece activo desde el inicio de la ofensiva ampliada.
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El punto más crítico del conflicto se concentra hoy en Pokrovsk, donde se libra –según el propio Guerásimov– la principal batalla de la guerra en este momento. Allí, las fuerzas ucranianas resisten los intentos rusos de quebrar sus defensas y recuperar posiciones en áreas como Kraynormeys y Dimitrov. Moscú asegura controlar más del 75% de esta estratégica ciudad industrial.
En paralelo, la agrupación Vostok informó avances en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia, donde asegura haber ampliado su zona de control durante noviembre. Rusia afirma haber tomado 13 localidades y más de 230 kilómetros cuadrados en esas zonas, consolidando un nuevo eje de presión sobre las líneas defensivas ucranianas.
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Mientras tanto, Kiev no confirmó la pérdida total de Kúpiansk y mantiene silencio sobre la situación en Pokrovsk, en un escenario marcado por ofensivas simultáneas, desgaste militar y la preocupación internacional por el sostenido avance ruso en el este del país.
Fuente: DW.


