El Ministerio de Salud de la Nación anunció una batería de medidas regulatorias y cambios en su estructura para enfrentar las consecuencias del escándalo del fentanilo adulterado, que provocó más de 90 muertes en hospitales y clínicas del país. La estrategia incluye la suspensión de actividades a un laboratorio, nuevas designaciones en puestos clave y una reestructuración de la ANMAT.
Entre las decisiones oficiales publicadas en el Boletín Oficial se destaca la inhibición de Rigecin Labs S.A., fabricante de soluciones parenterales. Inspecciones realizadas en junio detectaron violaciones graves a las Buenas Prácticas de Fabricación y Control, lo que derivó en la prohibición de uso, comercialización y distribución de varios lotes de productos, entre ellos soluciones electrolíticas y de bicarbonato de sodio.
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En paralelo, se confirmó la designación de Saúl Flores como secretario de Gestión Sanitaria, en reemplazo de Alejandro Vilches, quien fue trasladado a la intervención de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Además, Gastón Morán asumió como director del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), reforzando el perfil técnico del organismo.
El escándalo del fentanilo expuso irregularidades en varias empresas vinculadas al rubro farmacéutico, como HLB Pharma Group y Droguería Alfarma, cuyos directivos enfrentan procesos judiciales. En este contexto, la ANMAT inició un proceso de refuncionalización para concentrarse en medicamentos, alimentos y dispositivos médicos, delegando otras áreas como la cosmética en esquemas descentralizados.
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Desde la cartera sanitaria remarcaron que el objetivo de estas reformas es garantizar la seguridad de los pacientes, transparentar la cadena de producción de medicamentos y recuperar la confianza de la sociedad en los organismos de control, tras una de las crisis sanitarias más graves de los últimos años.
Fuente: Infobae.
Foto:Perfil.


