Según el Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), la inflación de enero fue del 2,5%, la cifra más baja desde agosto de 2020.
Sin embargo, los hogares con mayores ingresos experimentaron una inflación más alta, alcanzando un 3,05% en el decil 10, mientras que los hogares de menores ingresos vieron un incremento del 2,13%.
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Este comportamiento desigual en la inflación se debe, en gran parte, al impacto del turismo. Durante la temporada de verano, los precios relacionados con el turismo aumentaron un 27,6%, lo que afectó más a los hogares con mayor poder adquisitivo, quienes destinan una mayor parte de sus ingresos a estos consumos. El IET también destacó que su metodología fue ajustada para reflejar con mayor precisión los patrones de consumo, según la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHO) de 2017-2018.
El informe subraya que, a pesar de la inflación moderada a nivel general, los sectores de mayores ingresos sienten el efecto de los aumentos en sectores específicos como el turismo, que ha tenido un gran impacto en sus presupuestos familiares. Esta diferencia en la inflación refleja las disparidades de consumo según los niveles de ingreso, lo que genera una mayor presión sobre los hogares de altos ingresos.
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Por otro lado, los hogares de menores ingresos, a pesar de enfrentar una inflación más baja, siguen siendo vulnerables a los aumentos en productos de primera necesidad, los cuales están incluidos en la canasta básica. A pesar de la caída en la inflación general, las consecuencias económicas para estos hogares siguen siendo significativas.
Fuente: Noticias Argentinas.
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