Senadores de Estados Unidos, tanto del oficialismo como de la oposición, calificaron como inconstitucional la operación militar ejecutada contra Venezuela el pasado 3 de enero, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, cuestionando la legalidad de la decisión adoptada por el presidente Donald Trump sin aval del Congreso.
Legisladores del Partido Demócrata y del Partido Republicano coincidieron en que la acción vulneró la Constitución estadounidense y reclamaron una revisión pública y exhaustiva del accionar de los funcionarios involucrados, al advertir que el operativo sienta “un precedente extremadamente grave” en materia de política exterior y uso del poder militar.
Durante una conferencia de prensa en el Capitolio, el senador republicano por Kentucky, Rand Paul, sostuvo que bombardear una capital extranjera y capturar por la fuerza a su jefe de Estado “excede los límites constitucionales del poder presidencial” y podría interpretarse como el inicio de un conflicto armado de mayores proporciones, con consecuencias imprevisibles a nivel internacional.
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A las críticas se sumó el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, quien afirmó que el Congreso fue marginado de una decisión de enorme trascendencia. En ese marco, exigió audiencias públicas en los comités de Inteligencia, Fuerzas Armadas y Relaciones Exteriores para determinar responsabilidades legales por una acción realizada sin notificación ni autorización legislativa.
Las declaraciones se produjeron mientras el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth y la fiscal general Pam Bondi participaban de una sesión informativa a puertas cerradas con líderes del Congreso, destinada a justificar el ataque contra territorio venezolano.
En paralelo, el presidente Nicolás Maduro realizó su primera declaración pública desde su detención, se declaró “prisionero de guerra”, rechazó los cargos en su contra y denunció que su captura constituye una violación flagrante del derecho internacional, ratificando su condición de presidente legítimo de la República Bolivariana de Venezuela.
Fuente: Telesur.


