La sequía extrema obliga al Gobierno iraní a planificar cortes de agua en Teherán y advierte que podría evacuar la ciudad si no llueve antes de fin de año.
Irán afronta una de las peores sequías de las últimas décadas y anunció que implementará cortes programados de agua en Teherán para reducir el consumo. La decisión fue confirmada por el ministro de Energía, Abbas Aliabadi, quien afirmó que las restricciones buscan frenar el desperdicio en una ciudad de más de 10 millones de habitantes.
El Instituto de Investigación de Agua de Irán alertó que, si no se reduce al menos un 20% del consumo actual, la capital podría quedar sin reservas suficientes. Las lluvias históricas de octubre y noviembre, que promedian 60 milímetros, no se registraron este año, y las precipitaciones se redujeron un 40% respecto de las últimas seis décadas.
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El presidente Masud Pezeshkian advirtió que, si no llueve antes de fin de año, el Gobierno deberá iniciar un racionamiento estricto e incluso evaluar la evacuación de Teherán. “Si seguimos sin lluvias, no habrá agua disponible y tendremos que considerar la salida de la población”, declaró en un mensaje televisado.
La escasez no se limita a la capital: 19 provincias están en situación crítica y los embalses del país solo conservan un tercio de su capacidad. Según autoridades hídricas, el principal reservorio que abastece a Teherán tiene autonomía para dos semanas más.
Irán registra un déficit de precipitaciones del 77% a nivel nacional, con registros mínimos en 50 años, lo que agrava los riesgos ambientales, sanitarios y sociales.
Fuente: DW.
Foto: AFP.


