La iniciativa está enmarcada en las acciones llevadas adelante en conjunto con la Red Federal de Sitios de Memoria, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación; además del municipio local, y familiares y víctimas de la represión cometida durante la huelga de trabajadores mineros que reclamaban mejores condiciones laborales en 1975.
Del acto participaron la Directora Nacional de Sitios y Espacios de Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Lorena Battistiol; el ministro de Educación y Derechos Humanos provincial, Pablo Núñez; el intendente local, Renzo Tamburrini; entre otros funcionarios, informaron oficialmente.
“Junto a los familiares, los trabajadores, la provincia y el municipio, se pudo coordinar un trabajo de manera tan prolija que hoy estamos haciendo la inauguración de esta cartelería. Valoro muchísimo la posibilidad de estar acá”, dijo la titular de Sitios y Espacios de Memoria, que también valoró «el trabajo en conjunto» que se viene realizando con la provincia de Rio Negro.
Por su parte, el ministro de Educación y Derechos Humanos rionegrinos, Pablo Núñez, manifestó su emoción, “en un día en el que recorrimos varios sitios de Sierra Grande, escuchamos muchos testimonios, experiencias de trabajadores, trabajadoras, familiares y vecinos que sufrieron persecución, atropellos, detenciones, secuestros”.
En esa línea habló de “la responsabilidad que le cabe a cada una y cada uno de ser ese puente para las nuevas generaciones en las que debemos mantener viva la memoria”.

“Debemos seguir trabajando por la Justicia, tenemos que seguir trabajando en la búsqueda de la verdad. En Sierra Grande, por haber generado estos señalamientos, ahora vendrá toda la tarea pedagógica, educativa, que debemos realizar desde el Consejo Escolar, los establecimientos educativos, para que generemos actividades para conocer la historia reciente de esta localidad cuando el estado de derecho no existía”, puntualizó el funcionario.
En tanto, el intendente local, Renzo Tamburrini indicó que “más allá de identificar los lugares, identificamos una etapa de la vida institucional del país que también tuvo aristas y ribetes en nuestra localidad. Esta construcción de memoria también habla de la construcción de nuestra identidad como localidad, como comunidad”.
Entre octubre y noviembre de 1975 un grupo de mineros de la empresa Hipasam realizaron una huelga en reclamo de aumento salarial, mejores condiciones laborales y una ambulancia para la mina, entre otras reivindicaciones.
La protesta finalizó cuando un grupo comando integrado por las Fuerzas Armadas y de seguridad reprimieron a los más de trescientos trabajadores de Hipasam, arrestando ilegalmente a los delegados sindicales y a todos aquellos considerados organizadores del movimiento subversivo, además de allanar también ilegalmente sus domicilios.


