“Hay gente que organiza eventos, de pub y de cervecerías. Quienes hacemos eventos no podemos trabajar hace siete meses y tampoco no tenemos respuestas económicas ni alternativas laborales”, explicó uno de los manifestantes.
“Entendemos la situación epidemiológica, pero nadie puede sostenerse hace siete meses. La caravana es pacífica, para que nos tengan en cuenta, que no nos olviden”, demandó.
“Soy disjockey hace 42 años en lo social, el descontento es terrible porque la familia de eventos está sin trabajo hace siete meses, no hay respuestas de nada, simplemente nos ayudan nuestros familiares, pero la cadena es corta, ¿cuánto te puede ayudar la familia? Somos autónomos, si no hay fiesta, no hay trabajo y por ende no hay sustento”, fundamentó otro de los voceros.
“Somos conscientes de que el virus existe, pero no podemos volver fases hacia atrás. Un funcionario político te dice que te quedés en la casa, pero el hombre gana 600 mil pesos por mes y está en un sillón calentito, dame 600 mil pesos y no salgo ni al patio, pero sino trabajo no cobro”, cuestionó.
“Tenemos que salir a buscar comida, yo soy solo, pero hay gente que tiene familia, ¿cómo hacen para mantenerla, el IFE, dos en seis meses, 20 mil pesos en seis meses. Todavía no entró el tercer IFE, los que lo cobran, otros no entraron”, remarcó.

“No decimos que vuelvan los eventos, pero necesitamos una ayuda, una mano, que nos tiren un centro. Las reuniones con los funcionarios fueron todas para el protocolo, para hablar del futuro”, recriminó.
“Tenemos que dedicarnos a otra cosa, a los 57 años como me reinvento, grabando música en un pen drive, y la gente tampoco tiene dinero, además hay muchas otras plataformas digitales”, sostuvo.
“La gente festejaba el cumple de 15, el casamiento, los cumpleaños de 30, 50, somos todos sociables”, justificó.
“Aprendemos a vivir con el virus, pero no podemos sin trabajo. Vemos que cementan la costa o hacen cancha de fútbol, hablan del futuro, pero miremos ahora. Yo también planifico el futuro, pero veamos cómo nos podemos arreglar hoy después de siete meses sin trabajar”, planteó.
“Mi amigo Hugo es un capo haciendo comidas, ¿sabés cuanta gente trabaja en un evento y hoy está sin trabajo? En la trastienda de un casamiento o en una fiesta estaba el cocinero, la que decora, el de seguridad, el disjockey, el fotográfo… Amigos empastillados, sino morís del virus, vas a morir de soledad, de angustia, psciológicamente, de depresión”, sentenció Daniel.


