El dato fue revelado este sábado por la Cooperativa de Trelew, al realizar un llamado a la comunidad y solicitando que eviten arrojar a las colectoras cloacales residuos y elementos que obstruyen las cañerías y producen desbordes, ya que esto implica un riesgo para la salud de la población.
La entidad realizó este llamado de atención ya que los equipos de trabajo “no dan abasto” para retirar los desperdicios y todo tipo de objetos que los vecinos arrojan al sistema cloacal, calificando a estas personas como “desaprensivas y carentes de conciencia y sentido común”.
“Lo cierto es que los reclamos relacionados con el desborde de las colectoras se multiplican y demandan la rápida acción de los operarios y el costoso equipamiento que posee la Cooperativa”, sostuvo la entidad en un comunicado.
Añadieron que “en prácticamente todos los casos, los problemas son causados por los mismos damnificados”.

Desde la Cooperativa “sostenemos que es necesario que los usuarios tomen conciencia y eviten arrojar residuos al sistema cloacal, ya que ellos mismos se perjudican al provocar el derrame de líquidos contaminantes en las calles”.
“Estamos trabajando sin pausa para evitar que esto suceda. Nuestro personal está abocado a la tarea de limpieza utilizando el nuevo equipamiento que tenemos, pero es indispensable que los vecinos colaboren”, sentenciaron.
Es en este contexto que la Gerencia de Agua y Cloacas informó que son 11.000 los reclamos anuales recibidos por problemas en las colectoras cloacales, de los cuales el 70% obedece a obstrucciones domiciliarias, generalmente por comportamientos indebidos de los usuarios respecto del sistema cloacal. El 30% restante está relacionado con obstrucciones en las colectoras.
Según se indicó, la mitad de las obstrucciones en las colectoras se debe a elementos como piedras, ripio, arena y tierra, que ingresan al sistema. Esto se vio agravado por las precipitaciones pluviales registradas en mayo y lo que va de junio. La otra mitad, en la zona céntrica, que es la más antigua de la ciudad, obedece al notable deterioro de las cloacas.
No obstante se dejó en claro que “en términos generales, las obstrucciones se producen por un mal comportamiento sanitario de las personas, que perjudica no sólo a las cañerías sino también al sistema de bombeo, por lo que hay que cambiar o reparar continuamente las bombas o partes de las mismas”.




