El número de víctimas fatales por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el suroeste de Japón el pasado 28 de julio ascendió a 30, según confirmó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate en la prefectura de Kumamoto.
El nuevo balance fue informado luego de que los equipos de emergencia recuperaran cuatro cuerpos entre los restos del centro comercial Aeon, que colapsó tras una explosión provocada por el sismo. Los rescatistas siguen trabajando entre estructuras de acero retorcidas, cables y techos derrumbados en busca de posibles sobrevivientes.
Otro de los puntos más afectados fue una planta de Nippon Paper Industries, en la ciudad de Yatsushiro, donde el derrumbe parcial de una chimenea dejó cinco personas fallecidas y otras cuatro permanecen desaparecidas.
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El terremoto provocó importantes daños en la isla de Kyushu, con viviendas destruidas, puentes afectados, incendios y cortes en los servicios de electricidad y agua que impactan a decenas de miles de habitantes.
La emergencia se agravó por una serie de réplicas que continúan sacudiendo la región y por las altas temperaturas previstas para los próximos días, que podrían alcanzar los 38 grados, dificultando tanto las tareas de rescate como las condiciones de los damnificados.
Las autoridades mantienen desplegados numerosos equipos de emergencia y continúan asistiendo a la población afectada, mientras miles de personas hacen filas para conseguir combustible y agua potable en las zonas más golpeadas por el desastre.
Fuente: DW.
Imagen: Kazuki Wakasugi/AP Photo/picture alliance.


