La temporada de verano 2026 muestra un inicio heterogéneo pero con señales claras de dinamismo en todo el país, según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Los destinos que combinan naturaleza y eventos logran altos niveles de ocupación, mientras se consolida un turista más prudente, con estadías moderadas y decisiones de viaje tomadas a último momento.
El relevamiento señala que la ocupación se activa principalmente por picos asociados a fines de semana, festivales y eventos, más que por reservas anticipadas. Destinos como Ushuaia, Puerto Iguazú, Carlos Paz, Bariloche, Mendoza y Villa La Angostura superaron el 80% de ocupación en la primera quincena, impulsados por propuestas culturales, deportivas y de naturaleza.
Un segundo grupo de destinos, orientados a escapadas regionales, registró niveles sostenidos entre el 60% y el 75%, como Chascomús, Mar del Plata, la Quebrada de Humahuaca y varios puntos del Litoral. En tanto, algunas plazas comenzaron con cifras más bajas, pero muestran una recuperación progresiva gracias a agendas de eventos y actividades específicas.
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CAME destaca un cambio estructural en el comportamiento del turista, que decide viajar cada vez más cerca de la fecha, ajusta su presupuesto y prioriza experiencias concretas por sobre estadías largas. En destinos consolidados, la permanencia promedio se mantiene entre 3 y 4 noches, mientras que en zonas de paso predominan pernoctes breves.
En cuanto al gasto, el informe indica que, aunque más selectivo, sigue siendo significativo. El gasto diario promedio se ubica entre $95.000 y $100.000 por persona, con picos más altos en destinos de fuerte tracción turística como Ushuaia y Puerto Iguazú, donde el consumo se concentra en excursiones y experiencias de alto valor agregado.
Finalmente, el informe subraya que los eventos, festivales, la cultura y la naturaleza se consolidan como los grandes motores de la temporada. A la vez, el sector enfrenta desafíos vinculados a la rentabilidad, la informalidad en alojamientos y la dependencia del clima, en un verano que confirma un turismo activo, pero cada vez más racional y planificado.
Fuente: CAME.


