La jueza Laura Martini dispuso la colocación de una tobillera electrónica para el imputado y un botón antipánico para la víctima, tras constatar múltiples violaciones a una orden de restricción.
En una audiencia realizada en Rawson, la jueza de garantías Laura Martini abrió la investigación contra J.D.J., acusado de desobediencia y violación de domicilio, tras incumplir una orden judicial que le prohibía mantener contacto con su ex pareja. Además, dispuso la colocación dual de tobilleras electrónicas: una para el imputado y un botón antipánico para la víctima.
El hecho ocurrió el 9 de octubre, cuando el hombre ingresó a la vivienda de su ex pareja por una ventana, pese a tener una prohibición de acercamiento vigente por 180 días, dictada por una jueza de familia. Luego de retirarse, la víctima alertó a sus familiares, quienes lo vieron huir del lugar.
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La Fiscalía, representada por Silvina Nicholson y Agostina Torne, comprobó además que el imputado llamó y envió mensajes en siete oportunidades, y la siguió hacia su trabajo, configurando un claro hostigamiento y desprecio por las decisiones judiciales.
El defensor público Javier Romero se opuso a la prisión preventiva solicitada por la Fiscalía, pero coincidió en la necesidad de implementar medidas tecnológicas de control y protección. Finalmente, la jueza Martini dejó abierta la investigación por seis meses, mantuvo las restricciones y ordenó el uso de dispositivos de alerta para ambas partes.
Fuente: Ministerio Público Fiscal.


