Un terremoto de magnitud 6,7 sacudió este martes el centro de Filipinas, informó la agencia sismológica nacional (Phivolcs). El fuerte sismo encendió la alerta por un posible tsunami localizado y obligó a las autoridades a advertir a los residentes de tres provincias que se alejen de la costa.
El movimiento telúrico ocurrió a las 21:59 hora local con epicentro en el mar, a unos 11 kilómetros al este-sureste del municipio de Calape, en la provincia de Bohol. Se trata de una localidad de unos 33.000 habitantes que quedó en estado de vigilancia preventiva.
La agencia también reportó la ocurrencia de varias réplicas tras el sismo principal. “Los residentes deben mantenerse atentos porque es posible que se registren movimientos adicionales en las próximas horas”, señaló Phivolcs en un comunicado oficial.
MIRÁ TAMBIÉN | Derrumbe en Indonesia dejó un muerto y decenas atrapados
Hasta el momento, las autoridades filipinas no confirmaron víctimas fatales ni precisaron daños materiales significativos. Sin embargo, algunos reportes locales advierten que la evaluación continúa en distintas zonas costeras y urbanas.
Uno de los daños confirmados es el derrumbe parcial de la fachada de la iglesia de Santa Rosa de Lima, en el municipio de Daanbantayan. El templo, construido en 1858, sufrió la caída de bloques de su estructura. “Nuestra parroquia lamenta profundamente lo ocurrido, pero agradecemos que no haya heridos”, expresó la congregación en redes sociales.
El epicentro marino del sismo obligó a activar protocolos de emergencia en comunidades ribereñas. Vecinos de Calape y zonas cercanas reportaron que la evacuación se realizó de forma ordenada, siguiendo las indicaciones de defensa civil.
MIRÁ TAMBIÉN | El desempleo en Alemania sigue estable en 6,3% en septiembre
Filipinas se encuentra dentro del llamado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una región de alta actividad sísmica y volcánica que concentra algunos de los terremotos más intensos del mundo. El país registra con frecuencia movimientos de gran magnitud.
Los expertos recordaron que este tipo de eventos son recurrentes en la región. “La población debe estar preparada, porque vivimos en una zona de riesgo permanente”, advirtió un geólogo de la Universidad de Filipinas entrevistado por medios locales.
Las autoridades mantienen bajo vigilancia el litoral de Bohol y otras provincias afectadas, aunque la alerta de tsunami podría desactivarse en las próximas horas si no se observan anomalías en el nivel del mar. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan evaluando los daños.
Fuente y foto: DW


