La empresa de Elon Musk continúa la expansión de su servicio de vehículos autónomos en Texas, mientras enfrenta reportes de fallas y una investigación federal en EE.UU.
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Tesla, la automotriz liderada por Elon Musk, anunció la expansión de su servicio de vehículos autónomos en Austin, Texas, a pesar de las crecientes preocupaciones por su seguridad. A través de un comunicado en la red social X, la compañía confirmó que más unidades de sus robotaxis Model Y comenzarán a operar en nuevas zonas de la capital texana.
Elon Musk retuiteó el anuncio acompañado por una imagen satelital del nuevo recorrido de los robotaxis, cuya forma ha sido motivo de burla por su parecido fálico. «Más grande, más largo y sin cortes», escribió Musk, generando reacciones divididas en redes sociales.
El servicio de robotaxi, que Tesla lanzó a modo de prueba en junio, compite directamente con Waymo, la empresa de taxis autónomos respaldada por Apple, que ya realiza más de 250.000 viajes pagos semanales en ciudades como San Francisco, Phoenix y Austin. A diferencia de Tesla, Waymo emplea vehículos eléctricos Jaguar y opera sin conductor en su fase final de pruebas.
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No obstante, el entusiasmo de Tesla por la conducción autónoma se ve opacado por una investigación oficial. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) confirmó que está en contacto con Tesla luego de que circularan múltiples videos en redes sociales que muestran a sus robotaxis infringiendo normas de tránsito, incluyendo giros indebidos, exceso de velocidad y circulación en contramano.
La compañía de Musk inició su servicio con un número limitado de autos Model Y operando en horarios específicos y siempre con un empleado a bordo como copiloto. El plan a largo plazo es ofrecer viajes completamente autónomos, sin supervisión humana, algo que Tesla no ha logrado materializar pese a las repetidas promesas del empresario desde 2015.
Mientras tanto, los problemas financieros también afectan a la empresa: Tesla reportó una caída del 71 % en sus beneficios netos durante el primer trimestre de 2025, con una merma del 20 % en ingresos del sector automotor.
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La NHTSA también continúa evaluando el desempeño del software de conducción autónoma FSD (Full Self Driving), vinculado previamente a accidentes fatales. En contraposición, el desarrollo más cauteloso de Waymo incluyó seis meses de pruebas con personal a bordo y otros seis meses de circulación totalmente autónoma antes de abrir al público.
El futuro de los robotaxis de Tesla en Austin dependerá, en buena medida, de los resultados de la investigación oficial y de la confianza del público en la seguridad de este tipo de transporte.
Fuente: EFE
Foto: Archivo


