El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, se refirió a la interna del justicialismo de cara a las elecciones legislativas de octubre, que tiene como candidato por el frente Unidos Podemos a Juan Pablo Luque. Planteó que los chubutenses deben decidir si quieren “volver al pasado o mirar para adelante”.
Torres cuestionó las actitudes confrontativas y sostuvo que “no votaría nunca a alguien que salga a insultar o cancherear”, especialmente en un contexto en el que, según dijo, la provincia necesita “apoyarse y resolverle la vida a la gente, no a los que quieren un carguito”.
El mandatario relató que atraviesa un momento personal especial por el nacimiento de su hijo Victorio y aseguró que las agresiones verbales la «tienen sin cuidado”. También señaló que uno de los episodios incluyó una denuncia al ministro de Seguridad, seguida de disculpas, lo que calificó como parte de “una inestabilidad rara” en la política.
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Para Torres, este tipo de actitudes “subestiman al electorado” al creer que “se puede mentir y todo queda en la nada”. Recordó que en todos los espacios políticos existen internas, incluidas las de su propio partido, pero remarcó la importancia de manejar las pasiones.
“Para gobernar hay que tener interés, madurez y templanza. Cuando tenés incontinencia verbal, es muy difícil que puedas gobernar bien”, enfatizó. Con esto apuntó a la necesidad de un liderazgo responsable y enfocado en la gestión.
El gobernador insistió en que la campaña electoral debe centrarse en debatir propuestas y en construir consensos, dejando de lado agravios y provocaciones. “Se trata de resolver problemas reales, no de buscar beneficios personales”, afirmó.
Con el inicio del tramo final hacia las elecciones de octubre, Torres marcó una postura clara: apostar por el diálogo y la estabilidad como base para definir el rumbo de la provincia en los próximos años.


