El rechazo en el Senado a los pliegos impulsados por el Gobierno para integrar la Corte Suprema de Justicia generó un fuerte sacudón en la estrategia oficial.
Ante el inesperado bloqueo conjunto del PRO y el kirchnerismo, la Casa Rosada decidió congelar toda iniciativa vinculada a nuevos nombramientos hasta después del recambio legislativo.
MIRÁ TAMBIÉN | Javier Milei no logró la foto con Trump por un «problema técnico»
Aunque en el Ejecutivo aseguran que tienen un «plan B» y otros nombres en carpeta, admiten que no se jugarán nuevas fichas este año. La idea es esperar a tener una mejor posición en el Congreso, lo que permitiría relanzar las negociaciones desde un escenario más favorable.
“Por ahora, el plan B es no mover nada”, señalaron fuentes cercanas al asesor presidencial Santiago Caputo y al viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, responsables de la pulseada judicial. Mientras tanto, el oficialismo se prepara para una posible ola de demandas judiciales contra García Mansilla, uno de los propuestos.
MIRÁ TAMBIÉN | Las ventas de medicamentos caen por cuarto mes consecutivo
En cambio, en el entorno libertario dan por casi descartado a Ariel Lijo, el otro pliego rechazado. A pesar del golpe político, en Casa Rosada aseguran que no hay margen para nuevas embestidas este año y que es preferible mantener una postura de espera.
El Gobierno ahora centra sus expectativas en el recambio legislativo, que podría redefinir los equilibrios en ambas cámaras y abrir una nueva oportunidad para avanzar con las designaciones en la Corte, una de las obsesiones de Javier Milei desde su llegada al poder.
Fuente: Noticias Argentinas.
Imagen de arhcivo.


