El principal destino del Pacífico mexicano vivió horas de caos tras el operativo militar en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes, líder del CJNG. Vehículos incendiados, vuelos suspendidos y turistas resguardados marcaron una jornada crítica.
MIRÁ TAMBIÉN | Claudia Sheinbaum afirmó que la gobernabilidad está garantizada
El balneario de Puerto Vallarta, uno de los destinos turísticos más importantes del Pacífico mexicano, amaneció este lunes en aparente calma, pero con profundas huellas de la violencia desatada el domingo tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La caída del capo, abatido durante un operativo militar en Tapalpa —a 130 kilómetros de Guadalajara—, generó una ola de disturbios que impactó de lleno en la ciudad costera. A primera hora del día, la postal era contundente: decenas de vehículos calcinados en avenidas principales, camiones urbanos incendiados y estacionamientos de centros comerciales con más de 50 automóviles reducidos a chatarra.
Según reportes locales, la violencia dejó una fuerte impresión en los turistas, particularmente en visitantes de Canadá y Estados Unidos que actualmente vacacionan en el destino. Puerto Vallarta recibió cerca de cinco millones de turistas en 2025, consolidándose como uno de los polos clave del turismo en México, por lo que los hechos del domingo generaron preocupación inmediata en el sector.
MIRÁ TAMBIÉN | Ferrea fue reelecto como presidente de la Confederación Argentina de Handball
Durante la jornada crítica, muchos visitantes no pudieron salir de sus hoteles por razones de seguridad. Algunos intentaron dirigirse al tradicional malecón, pero fueron advertidos para que permanecieran resguardados ante la incertidumbre en las calles. La tensión también alcanzó al ámbito aéreo: aerolíneas suspendieron operaciones en el Aeropuerto Internacional Gustavo Díaz Ordaz, dejando pasajeros varados sin transporte público ni taxis disponibles.
El cielo cubierto por el humo de los incendios dio una imagen inusual para un destino acostumbrado al turismo de sol y playa. La ciudad, que suele destacarse por su dinamismo comercial y su vida nocturna, vivió horas que residentes y empresarios describieron como un virtual “secuestro” urbano.
En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que, hasta el momento, no existen reportes de ciudadanos extranjeros afectados físicamente por los hechos. La dependencia mantiene comunicación con consulados que emitieron alertas preventivas para sus ciudadanos.
MIRÁ TAMBIÉN | Una tormenta invernal histórica paraliza Nueva York y Nueva Jersey
La muerte de Oseguera Cervantes representa un golpe histórico contra el CJNG, organización criminal que bajo su liderazgo expandió su influencia en México y fortaleció rutas de tráfico de drogas, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos. Considerado uno de los narcotraficantes más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses, Washington ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Aunque este lunes Puerto Vallarta recuperó la calma en las calles, las imágenes de los incendios y la interrupción de servicios evidencian el impacto que la violencia vinculada al crimen organizado puede tener en destinos estratégicos para la economía mexicana. El desafío ahora será restablecer la confianza turística y reforzar la seguridad en una plaza clave para el país.
Fuente y foto: EFE


