Este 7 de agosto, la comunidad católica celebra a San Cayetano, patrono del pan, del trabajo y de la paz. El párroco de Trelew Honorio Caucamán destacó la importancia de agradecer por el empleo y pedir por quienes lo necesitan.
“La dignidad de la persona se sostiene con trabajo. San Cayetano entendió esto y por eso su figura es tan querida por el pueblo argentino”, expresó el sacerdote. Bajo el lema “Con San Cayetano, peregrinos de la esperanza”, se alienta no perder la fe frente a las adversidades.
El párroco señaló un incremento en la demanda de ayuda alimentaria, especialmente entre jóvenes con familias que no llegan a fin de mes. “Antes ayudábamos a 45 familias con bolsones de comida. Hoy, lamentablemente, no alcanzamos. Todos estamos complicados”, lamentó.
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A pesar de las dificultades, la comunidad sigue apostando a la solidaridad. El padre invitó a los fieles a colaborar con alimentos no perecederos y recordó que “lo poquito nuestro para otro es mucho. Eso alimenta la esperanza”.
La jornada incluyó misas por los enfermos, una procesión por los barrios de Trelew y la tradicional bendición de herramientas, en la que se honra simbólicamente el trabajo de cada persona.
“Muchos no vienen a misa, pero sí traen algo para agradecer o pedir. Eso también es parte de la fe viva”, remarcó Caucamán, quien valoró el gesto de quienes se acercan con harina u otros alimentos para compartir con los más necesitados.
Con profundo sentido espiritual y comunitario, la celebración de San Cayetano se convirtió en una oportunidad para renovar el compromiso con los demás, mantener viva la esperanza y pedir, una vez más, por pan, paz y trabajo.



