El gobierno de Irán afirmó este domingo haber derribado tres aeronaves militares de Estados Unidos durante una operación de rescate de un piloto cuyo avión se había estrellado el viernes en territorio iraní. El episodio suma un nuevo capítulo a la creciente tensión militar entre ambos países.
Según el mando central del ejército iraní, Jatam al Anbiya, los aparatos alcanzados incluían dos helicópteros Black Hawk y un avión de transporte C-130 Hercules, que habrían penetrado en el sur de Isfahán. Las autoridades aseguraron que las aeronaves fueron impactadas y se encuentran en llamas, dando por “fracasada” la operación estadounidense.
Medios estatales iraníes difundieron imágenes de restos calcinados en una zona desértica, donde aún se observaba humo. Estas evidencias fueron utilizadas por Teherán para respaldar su versión de los hechos en medio del conflicto abierto que mantiene con Washington y sus aliados.
MIRÁ TAMBIÉN: Multitudinaria protesta contra el racismo en Francia
Sin embargo, desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ofreció una versión distinta, al asegurar que el piloto fue rescatado “sano y salvo” mediante una operación militar exitosa, sin confirmar pérdidas materiales o humanas en sus fuerzas.
Por su parte, la agencia iraní Tasnim reportó que los ataques vinculados al operativo causaron al menos cinco muertos en el suroeste del país, aunque no se precisó si se trata de civiles o militares, lo que añade incertidumbre sobre el impacto real del enfrentamiento.
El incidente refleja la complejidad y el alto nivel de confrontación en la región, donde cada episodio es acompañado por versiones contradictorias de las partes involucradas. La falta de confirmación independiente mantiene abiertas las dudas sobre lo ocurrido en el terreno.
Fuente: RFI.
Foto: AFP.


