España comenzó tres días de luto nacional tras la colisión de dos trenes de alta velocidad ocurrida en la provincia de Toledo, que dejó al menos 68 muertos y decenas de heridos. Los equipos de emergencia continuaban este jueves con las tareas de rescate y la búsqueda de posibles víctimas entre los restos de los vagones.
El accidente se produjo cerca de la localidad de Urda, a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Según la información del Ministerio de Transportes, un tren de la compañía estatal Renfe embistió por detrás a una formación de Iryo que se encontraba detenida en la vía. A bordo del primero viajaban 378 pasajeros, mientras que el segundo transportaba a 147 personas.
Las autoridades recibieron 64 denuncias de familiares por personas desaparecidas, mientras los rescatistas trabajaban durante la noche con iluminación especial y maquinaria pesada para retirar los vagones siniestrados. Además, se estableció un perímetro de dos kilómetros para facilitar las tareas judiciales y la investigación de las causas del choque.
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El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que los primeros indicios apuntan a una avería informática registrada alrededor de las 8.30, que obligó a detener varios trenes en un tramo de aproximadamente 69 kilómetros. Sin embargo, el tren de Renfe habría reanudado la marcha y recorrido unos 25 kilómetros antes de impactar contra la formación de Iryo. Puente calificó de “errónea” la orden que permitió retomar la circulación en esas circunstancias.
Los testimonios de los sobrevivientes describieron la violencia del impacto y la desesperación de los pasajeros. Mientras los familiares aguardaban novedades en un centro de asistencia habilitado en Urda, la Guardia Civil instaló puntos en Madrid, Toledo, Córdoba y Sevilla para recoger muestras de ADN que permitan identificar a las víctimas. También se habilitaron centros de donación de sangre en Madrid y Castilla-La Mancha.
La tragedia volvió a poner en discusión la seguridad ferroviaria española, después de otro accidente ocurrido en enero en Adamuz, Andalucía, que dejó 46 fallecidos. El nuevo siniestro también se produjo a un mes de las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió que la investigación llegará hasta el final y que se determinarán las responsabilidades si se comprueba que hubo negligencias.
Fuente: DW.


