Tres imputados en la causa conocida como Causa Cuadernos aseguraron ante el Tribunal Oral Federal 7 que falsearon sus declaraciones en la etapa de instrucción para evitar quedar detenidos, y que dejaron constancia previa de esa situación ante escribano.
Se trata de los empresarios Mario Rovella, de la constructora Rovella-Carranza, y Oscar Sansiseña y Guillermo Escolar, de la firma Cleanosol. Según afirmaron, antes de declarar en 2018, registraron por escrito que admitirían pagos indebidos bajo presión judicial.
Rovella sostuvo que reconoció hechos que no ocurrieron por temor a ser encarcelado, y apuntó contra el entonces juez Claudio Bonadio. En la misma línea, Sansiseña y Escolar indicaron que adoptaron la misma estrategia tras evaluar el contexto de detenciones de otros empresarios en esos días.
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A partir de estas declaraciones, las defensas solicitaron que se investigue al fiscal Carlos Stornelli por presunta coacción. Sin embargo, el tribunal indicó que resolverá ese planteo al finalizar el juicio, mientras que la fiscal Fabiana León rechazó el pedido al considerar que ya fue analizado previamente.
El expediente investiga un supuesto esquema de pago de sobornos vinculado a la obra pública entre 2003 y 2015, que tiene entre sus principales acusados a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, señalada como presunta jefa de una asociación ilícita.
El juicio continúa con audiencias en las que varios imputados han optado por no declarar. Las nuevas afirmaciones introducen un elemento de controversia en el proceso, al poner en duda la validez de testimonios clave en una de las causas judiciales más relevantes de los últimos años en Argentina.
Tres empresarios imputados en la causa Cuadernos dijeron que mintieron en sus declaraciones para no ir presos y pidieron investigar al fiscal Stornelli.
Fuente: Perfil.


