El hogar de ancianos de Trevelin que había sido clausurado meses atrás volvió a quedar en el centro de la polémica tras comprobarse que seguía funcionando de manera clandestina. Durante una inspección realizada el viernes, autoridades detectaron que en el lugar aún se alojaban adultos mayores en condiciones precarias.
El procedimiento fue llevado adelante por personal de Bromatología municipal junto a efectivos policiales, quienes ingresaron al inmueble para verificar la situación. Allí constataron la presencia de cuatro abuelos alojados en una misma habitación, pese a la clausura previa que pesaba sobre el establecimiento.
El caso tiene antecedentes graves. A mediados de este año, una primera intervención había revelado múltiples irregularidades, entre ellas hacinamiento, ropa de cama en mal estado y presencia de chinches en distintos sectores del lugar. La situación derivó en la clausura del hogar y en el retiro progresivo de los residentes por parte de sus familiares.
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La denuncia inicial fue impulsada por el defensor de los adultos mayores de la provincia, Daniel Silva, quien tras reunir información se presentó ante el Ministerio Público Fiscal. Esto motivó un allanamiento en la propiedad ubicada en la intersección de avenida San Martín y John Daniel Evans, donde se recolectaron pruebas de las condiciones denunciadas.
Tras aquella intervención, el área de Salud provincial dispuso la clausura del lugar y ordenó controles médicos para los residentes. Sin embargo, en los últimos días surgieron indicios de que los responsables habían retomado la actividad de manera ilegal.
Con la nueva inspección, las autoridades confirmaron que el hogar continuaba operando clandestinamente, por lo que se procedió a una segunda clausura inmediata. Se espera que en los próximos días se realicen nuevas diligencias judiciales para determinar responsabilidades y evitar que la situación vuelva a repetirse.
IMÁGEN: Infobae.


