El presidente estadounidense aseguró que podría reconsiderar la posición de Washington sobre la soberanía de las Islas Malvinas, aunque desde el Gobierno argentino mantienen cautela ante la posibilidad de un cambio diplomático.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que no descarta revisar la postura de su país respecto de la soberanía de las Islas Malvinas, en medio de las tensiones entre Washington y el Reino Unido por los compromisos de gasto en defensa.
“Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”, respondió Trump cuando fue consultado por periodistas en el Despacho Oval sobre la posición estadounidense frente a la histórica disputa entre Argentina y el Reino Unido por el archipiélago.
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La declaración adquiere especial relevancia porque Estados Unidos mantiene actualmente una posición de neutralidad respecto de la soberanía de las islas. Un eventual cambio representaría un giro significativo en la política de Washington sobre uno de los principales reclamos diplomáticos argentinos.
El origen de la discusión está relacionado con las exigencias de Trump para que los países de la OTAN incrementen su inversión en defensa. Según reportes de la prensa británica, Washington considera que el Reino Unido todavía no presentó una hoja de ruta suficiente para alcanzar el objetivo del 5% del Producto Bruto Interno destinado a cuestiones vinculadas con la defensa.
Desde el Gobierno de Javier Milei adoptaron una postura de “cautela y prudencia” y consideran que las declaraciones deben interpretarse dentro de la revisión que Trump realiza sobre los compromisos militares de sus aliados. Además, el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, había asegurado recientemente que Washington mantiene su posición neutral sobre las Malvinas.
La declaración de Trump, de todos modos, volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de la agenda internacional. Por ahora no existe una confirmación de que Estados Unidos haya modificado formalmente su postura, pero la posibilidad de una revisión abre un escenario de expectativa para la diplomacia argentina.


