El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó este miércoles a China para mantener una serie de reuniones con su par Xi Jinping en una visita considerada clave para el futuro de las relaciones entre ambas potencias. El mandatario estadounidense permanecerá tres días en Pekín en medio de fuertes tensiones internacionales por la guerra en Medio Oriente y la disputa comercial entre ambos países.
La agenda oficial contempla encuentros bilaterales el jueves y viernes, además de una cena de Estado y actividades protocolares. Entre los temas centrales figuran el comercio internacional, la inteligencia artificial, la situación de Taiwán y el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Trump viajó acompañado por una poderosa delegación de empresarios y funcionarios, entre ellos Elon Musk, Tim Cook, Kelly Ortberg y directivos de grandes firmas financieras y tecnológicas. Washington busca ampliar acuerdos económicos y mejorar el acceso de empresas estadounidenses al mercado chino.
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Antes de partir, el mandatario destacó la relación que mantiene con Xi Jinping y aseguró que espera mantener conversaciones “muy positivas”. Además, señaló que China cumple un rol clave en el escenario energético global por su vínculo comercial con Irán, principal proveedor de petróleo del gigante asiático.
Por su parte, Pekín anticipó que defenderá sus “líneas rojas” en temas sensibles como Taiwán, los derechos humanos y el desarrollo tecnológico chino. La Embajada china en Estados Unidos remarcó que esos asuntos “no deben ser cuestionados” durante la visita presidencial.
Analistas internacionales consideran que la cumbre apunta principalmente a evitar una nueva escalada de tensiones entre las dos mayores economías del mundo. Aunque no se esperan acuerdos profundos, ambas partes buscarían sostener el diálogo y extender la tregua comercial alcanzada el año pasado.
Fuente: TN.


