Al menos 16 personas murieron hoy en la ciudad de Afrín, al norte de Siria, por el impacto de misiles que cayeron sobre un hospital ocupado por rebeldes proturcos, denunció el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
La ONG, con sede en Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, detalló que la mayor parte de las víctimas son civiles y que entre ellas hay un médico, tres mujeres del personal sanitario y otras tres, además de un niño, indicó la agencia Efe.
Según el Observatorio, diez proyectiles cayeron en Afrín procedentes de las áreas donde se encuentran desplegadas las fuerzas kurdas y del Gobierno sirio, en el norte de la provincia de Alepo, donde se sitúa esa localidad.
«Los disparos impactaron varios barrios de la ciudad y en el hospital», indicó a la agencia de noticias AFP el director del Observatorio, Rami Abdel Rahmane.
En comunicado, el OSDH precisó que la mayoría de las víctimas murieron en el centro asistencial y advirtió que por la cantidad de heridos el número de muertos podría subir.
La principal coalición dominada por los kurdos, las Fuerzas Democráticas Siria (FDS), desmintieron en un comunicado tener relación con los hechos.


