Durante casi tres décadas, Peter Glazebrook, de 79 años, ha convertido su pasatiempo en una obsesión: cultivar frutas y verduras gigantes en el jardín de su casa.
Su mayor secreto, afirma, radica en la dedicación y el amor que pone en cada cultivo. Glazebrook ostenta cinco récords Guinness mundiales por haber cultivado las remolachas y chirivías más largas, alcanzando 6,4 y 5,9 metros respectivamente, así como por haber producido la cebolla, papa y coliflor más pesadas.
Sus logros son impresionantes: la cebolla más pesada del mundo, con un asombroso peso de 8.6 kilos; una papa que llegó a los 5 kilos; y una coliflor de 2,2 kilos. Sin embargo, su récord mundial de la zanahoria más pesada, con 9 kilos, fue superado en septiembre de 2017 por Chris Qualley, de Minnesota, Estados Unidos, con una zanahoria de 10,16 kilos.
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En los países anglosajones, se llevan a cabo numerosos concursos en ferias hortofrutícolas para determinar quién consigue cultivar el vegetal orgánico más grande, y Glazebrook es todo un veterano en estos eventos. Cada año, prepara meticulosamente su cosecha, seleccionando las semillas adecuadas, brindándoles una temporada prolongada para crecer, observando su progreso y cuidándolas con esmero.
«Esto me mantiene joven y activo. Creo que si puedo ganar, ¡obtendré algo de satisfacción! Si recibes un premio en uno de los grandes espectáculos, hace que todo el esfuerzo valga la pena», comentó Glazebrook en una entrevista con la BBC. Su dedicación y pasión por la horticultura gigante son admirables, y su historia inspira a muchos a seguir sus pasos en el mundo de la jardinería.
Fuente: Télam


