Juan Gabriel González, de 45 años, murió tras un violento enfrentamiento con la Policía de la Ciudad y la causa fue caratulada como homicidio mientras se esperan los resultados de la autopsia.
La muerte de Juan Gabriel González, ocurrida el jueves en el barrio porteño de Villa Lugano, es investigada por la Justicia bajo la hipótesis de un homicidio, con la principal sospecha puesta en un disparo efectuado por un efectivo de la Policía de la Ciudad. El hecho se produjo en la intersección de Chilavert y Araujo, luego de un operativo policial motivado por supuestos disturbios en la zona del Barrio 20.
La causa quedó a cargo de la jueza Laura Bruniard, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, quien delegó la investigación en la División Homicidios de la Policía Federal Argentina. Según fuentes oficiales, se realizaron relevamientos en el lugar, entrevistas a vecinos y un análisis balístico inicial, cuyo resultado fue negativo, en un contexto en el que testigos indicaron que la escena habría sido limpiada tras el episodio.
Un video incorporado a la investigación muestra a González enfrentándose físicamente con efectivos policiales y recibiendo golpes, hasta que un agente armado aparece en escena y se escucha una detonación. “Esta discusión derivó en una pelea a golpes, en cuyo marco, según el testimonio de una vecina, el fallecido cayó al piso luego de recibir un escopetazo”, señalaron fuentes del caso.
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La abogada de la familia, Romina Ávila, afirmó que no existen dudas sobre la causa de la muerte. “La lesión que le dio muerte a Gabriel, que se generó en la zona del tórax, en la zona del pulmón derecho, es un agujero. Es un agujero, es un orificio enorme”, sostuvo, y agregó: “La causal de fallecimiento queda muy clara cuando se ve en el video que baja un efectivo de la Policía de la Ciudad con su escopeta en mano y va directamente a tirar contra Gabriel”.
Desde el Ministerio de Seguridad porteño informaron que el personal utilizó “material antidisturbios” y que se entregaron celulares, cámaras y elementos del procedimiento para ser peritados. En paralelo, la Oficina de Transparencia y Control Externo abrió un sumario administrativo. Por el momento, siete efectivos están involucrados y uno de ellos fue imputado por encubrimiento, mientras se aguardan los resultados de la autopsia.
Familiares y vecinos realizaron una movilización para pedir justicia. Nelly Portillo, esposa de la víctima, relató lo ocurrido: “Los policías incitaban, pegaban, hasta que se escuchó la detonación. También me hirieron, no me dejaban acercar a Gabriel, a nadie para asistirlo y la ambulancia se demoró”. La investigación continúa para determinar responsabilidades penales.
Con información de Infobae.


