La victoria del exfutbolista y el dominio del partido gobernante desatan controversia sobre el futuro europeo del país y sus relaciones con Rusia.
Mikheil Kavelashvili, exfutbolista destacado, asumió el sábado como presidente de Georgia en una elección que consolidó el control del partido Sueño Georgiano, actual fuerza gobernante. La victoria de Kavelashvili se dio en un contexto político tenso, donde la oposición acusa al partido de manipular el proceso electoral con la ayuda de Moscú. Este triunfo es interpretado por muchos como un retroceso en las aspiraciones de Georgia de integrarse a la Unión Europea y un fortalecimiento de los lazos con Rusia, una nación con la que mantiene disputas territoriales desde 2008.
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El partido Sueño Georgiano, que obtuvo 89 de los 150 escaños en el Parlamento en las elecciones del 26 de octubre, ha defendido su postura proeuropea, aunque también ha mostrado interés en «restablecer» relaciones con Rusia, lo que ha generado críticas tanto a nivel local como internacional. La oposición, que considera que las elecciones fueron manipuladas, ha boicoteado las sesiones parlamentarias y exigido nuevas elecciones, acusando al gobierno de actuar bajo la influencia de Moscú.
Kavelashvili fue elegido por un colegio electoral de 300 miembros, en el marco de una reforma constitucional de 2017 que sustituyó la elección presidencial directa. El exdelantero de la Premier League y actual político georgiano ha recibido el respaldo de Sueño Georgiano, partido fundado por el multimillonario Bidzina Ivanishvili, cuya relación con Rusia ha sido objeto de controversia durante años. Mientras tanto, la exmandataria prooccidental Salomé Zourabichvili, quien ocupa la presidencia desde 2018, ha prometido continuar su mandato hasta la realización de nuevas elecciones, rechazando la legitimidad de la reciente votación.
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La decisión del gobierno de suspender las negociaciones para la candidatura de Georgia a la UE ha incrementado las tensiones y generado protestas en las calles, evidenciando un creciente descontento popular. Los críticos afirman que el gobierno de Sueño Georgiano está inclinándose hacia el autoritarismo, promoviendo leyes que limitan la libertad de expresión y los derechos de las minorías, al estilo del régimen de Vladimir Putin en Rusia.
Fuente: AP
Foto: Euro News


