La empresa británica Real Ice desarrolla un sistema de inteligencia artificial y drones acuáticos para bombear agua de mar y favorecer la formación de nuevas capas de hielo.
El deshielo del Ártico es uno de los fenómenos más preocupantes vinculados al cambio climático, ya que impacta en la subida del nivel del mar y en el calentamiento global. Frente a este escenario, la startup británica Real Ice presentó un proyecto innovador: el uso de drones submarinos para bombear agua de mar sobre la superficie helada y generar nuevas capas de hielo más resistentes.
El sistema, guiado por inteligencia artificial, busca replicar a gran escala los primeros experimentos realizados manualmente, que mostraron resultados positivos en el incremento del espesor del hielo. Según sus impulsores, una capa más robusta podría sobrevivir al verano ártico y retrasar la pérdida de masa polar, ganando tiempo frente a las consecuencias del cambio climático.
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La tecnología prevé desplegar enjambres de drones equipados con sensores capaces de mapear en tiempo real el estado del hielo y seleccionar los puntos más efectivos para intervenir. Además, estos dispositivos funcionarían con energía renovable y serían coordinados desde plataformas móviles que operarían en áreas de hasta mil kilómetros cuadrados.
Desde la empresa destacan que la intervención tendría un impacto mínimo en el ecosistema local, al tiempo que permitiría preservar la fauna que depende de la banquisa, como los caribús y los osos polares. Sin embargo, el proyecto aún genera debate en la comunidad científica por las posibles consecuencias a largo plazo de alterar la dinámica natural del hielo.
Los responsables de Real Ice sostienen que no se trata de una solución definitiva, sino de una herramienta para mitigar los efectos más urgentes del deshielo mientras el mundo avanza en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Con información de WIRED.
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