El cardenal Pietro Parolin hizo un llamado a las autoridades nicaragüenses para que garanticen la libertad de culto, tras la represión del gobierno contra la Iglesia católica.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, expresó su profunda preocupación por la situación de la libertad religiosa en Nicaragua, durante su intervención en la Asamblea General de la ONU. En su discurso, instó al gobierno de Daniel Ortega a respetar los derechos fundamentales de los ciudadanos, destacando que las medidas recientes contra el personal e instituciones de la Iglesia católica afectan gravemente esta libertad. Parolin subrayó la disposición del Vaticano para entablar un «diálogo respetuoso y constructivo» con las autoridades nicaragüenses.
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El régimen de Ortega ha intensificado su represión contra la Iglesia católica, acusándola de apoyar las protestas de 2018 que, según la ONU, dejaron más de 300 muertos. Ortega y su esposa, Rosario Murillo, consideran que estas manifestaciones fueron un intento de golpe de Estado orquestado por Estados Unidos. Este contexto ha generado un clima de tensión en el país, donde el gobierno ha adoptado medidas drásticas contra líderes religiosos.
Desde abril de 2018, se estima que han ocurrido al menos 73 detenciones arbitrarias de miembros de la Iglesia católica y otras confesiones cristianas, de acuerdo con el periodista nicaragüense Emiliano Chamorro, quien se encuentra en el exilio en Estados Unidos. Las detenciones han llevado a un creciente ambiente de temor entre los religiosos y los fieles, quienes sienten que su libertad de culto está cada vez más amenazada.
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El 7 de agosto, el gobierno nicaragüense expulsó a siete sacerdotes, lo que provocó un rechazo inmediato por parte de la comunidad internacional y de la Santa Sede. Parolin hizo un llamado a las autoridades para que se detengan estas medidas represivas y se promueva un ambiente de respeto hacia las creencias religiosas. El cardenal hizo hincapié en la importancia de la libertad religiosa como pilar de una sociedad democrática.
La crisis religiosa en Nicaragua refleja un desafío más amplio sobre el estado de los derechos humanos en el país. La comunidad internacional observa con atención la situación, mientras que el Vaticano sigue comprometido a apoyar la libertad de culto y a fomentar un diálogo que permita una resolución pacífica a la crisis actual.
Fuente: DW
Foto: ACI Prensa


