El club de Liniers analiza presentar una protesta formal ante la AFA por la inclusión de seis futbolistas extranjeros en la planilla del Xeneize durante los octavos de final disputados en Córdoba. El reclamo podría derivar en sanciones, aunque difícilmente cambie el resultado en la cancha.
La clasificación de Boca a los cuartos de final de la Copa Argentina quedó envuelta en polémica luego de que trascendiera un posible incumplimiento reglamentario relacionado con el cupo de jugadores extranjeros. Vélez sostiene que el Xeneize habría infringido la normativa vigente al incluir a seis futbolistas nacidos fuera del país en la planilla oficial del partido disputado en el estadio Mario Alberto Kempes, un número que superaría el límite permitido por el reglamento de la Primera División.
La controversia se desató después del triunfo de Boca por penales, cuando se conoció que en la nómina figuraron Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa, Carlos Palacios, Enner Valencia y Ángel Romero. De ese grupo, cinco jugadores tuvieron participación efectiva en el campo de juego, mientras que Romero no salió del banco de suplentes. Según el reglamento vigente, fruto de un acuerdo entre la AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados, los clubes pueden tener hasta seis extranjeros registrados, pero solamente cinco pueden firmar la planilla de cada encuentro.
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El conflicto interpretativo es el corazón de la disputa: mientras Vélez entiende que la sola inscripción de un sexto extranjero en la planilla ya configura una infracción, en Boca argumentan que la sanción solo aplicaría si más de cinco extranjeros llegan a disputar minutos en la cancha. A esto se suma el caso particular de Sebastián Villa, cuya residencia en Argentina —que lo eximía de ocupar cupo de extranjero— se encuentra vencida y en trámite de renovación, lo que genera una zona gris adicional sobre si debía o no ser contabilizado dentro del límite.
El artículo 18 del Código Disciplinario de la AFA prevé sanciones para la alineación indebida de futbolistas no habilitados, pero no aclara con precisión si el concepto de «participar» incluye únicamente a quienes ingresan al campo de juego o también a quienes solo firman la planilla sin jugar. Esa ambigüedad normativa complica una resolución rápida del caso y abre la puerta a distintas interpretaciones por parte del tribunal que deba analizarlo.
De cara a lo que viene, Vélez apunta a que la AFA le otorgue por escritorio la victoria y el pase a cuartos de final, lo que lo obligaría a enfrentar a Racing en la siguiente instancia. Sin embargo, la jurisprudencia habitual en este tipo de casos indica que, al no haberse verificado un beneficio deportivo concreto para Boca en el campo de juego, lo más probable es que el reclamo derive en una sanción administrativa o económica y no en una modificación del resultado. El plazo para presentar la protesta formal vence el lunes posterior al partido, mientras que en el mundo Boca se mantienen confiados en que la clasificación lograda en la cancha no correrá riesgo.


