Equipos de especialistas lograron detonar una serie de explosivos en el derrumbado puente de Baltimore como parte de los esfuerzos para liberar el buque de carga Dalí, que quedó atrapado desde el accidente ocurrido el 26 de marzo.
Las detonaciones estratégicas permitieron que las vigas del puente Francis Scott Key cayeran al agua, liberando al barco sin causar daños a su tripulación de 21 miembros, quienes permanecieron a bordo durante la operación.
El derrumbe del puente, que ocurrió cuando el buque impactó contra una de las columnas de la vía, causó la muerte de seis personas, todas ellas trabajadores latinoamericanos que realizaban labores de reparación en la calzada. Los cuerpos de las víctimas, originarias de México, Honduras, El Salvador y Guatemala, fueron encontrados la semana pasada.
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La demolición parcial del puente es un paso crucial para la habilitación de este importante paso marítimo, esencial para el comercio en la región. Con una media de 30.000 personas que transitaban diariamente por la estructura, su obstrucción había generado graves repercusiones en la actividad portuaria.
Actualmente, se han habilitado tres canales provisionales para permitir la entrada y salida de barcos desde el puerto. Se espera que a finales de este mes se ponga en funcionamiento un canal adicional de mayor profundidad y amplitud para facilitar aún más el tráfico marítimo.
El FBI ha iniciado una investigación criminal sobre el accidente, mientras que el Gobierno de la ciudad de Baltimore ha demandado a las compañías propietarias y administradoras del buque por el incidente, alegando negligencia y exigiendo compensaciones por las pérdidas millonarias ocasionadas.
FUENTE: DW.


