Laurene Powell Jobs, viuda del fundador de Apple, redujo su patrimonio en alrededor de 5.000 millones de dólares en los últimos años, lo que equivale a cerca de la mitad de la herencia que recibió tras la muerte de Steve Jobs en 2011.
La disminución de su fortuna no responde a pérdidas financieras ni a una mala administración, sino a una decisión deliberada de redistribuir su riqueza a través de donaciones e inversiones filantrópicas, en línea con el deseo que Steve Jobs expresó en vida.
Powell Jobs heredó un patrimonio superior a los 10.000 millones de dólares, compuesto principalmente por acciones de Apple y Disney, estas últimas obtenidas tras la venta de Pixar a Disney en 2006. Con el tiempo, el valor de esos activos creció de manera significativa.
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Sin embargo, la empresaria inició un proceso sostenido de venta parcial de acciones, especialmente de Disney, para liberar capital destinado a causas sociales. Según estimaciones financieras, habría desprendido cerca del 10 % anual de esos activos desde el fallecimiento de Jobs.
Uno de los pilares de esta estrategia es Emerson Collective, una organización creada por Powell Jobs que combina filantropía, inversión de impacto y activismo social. A través de esta entidad se financian proyectos vinculados a educación, justicia social, inmigración, salud pública y medioambiente.
Además, mediante la Waverley Street Foundation, anunció un plan para destinar 3.500 millones de dólares en diez años a iniciativas contra el cambio climático. De este modo, la viuda de Steve Jobs continúa utilizando la herencia como una herramienta para devolver su fortuna a la sociedad y prolongar el legado del creador de Apple.
Fuente: Infobae.


