El presidente ucraniano alertó sobre una nueva fase del conflicto tras declaraciones de Vladimir Putin y pidió a Estados Unidos y Europa una reacción firme ante lo que considera una estrategia para prolongar la invasión.
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El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró que Rusia se está preparando para convertir a 2026 en “un nuevo año de guerra”, luego de que el mandatario ruso Vladimir Putin afirmara que las fuerzas de Moscú cumplirán “sin ninguna duda” los objetivos de la invasión iniciada en febrero de 2022. La advertencia fue realizada este miércoles durante el discurso diario del jefe de Estado ucraniano, en un contexto de estancamiento diplomático y renovadas tensiones militares.
Zelenski sostuvo que las declaraciones del Kremlin confirman que Rusia no busca un acuerdo de paz real y llamó a los aliados occidentales, en especial a Estados Unidos, a tomar nota de la situación. “Es importante que nuestros socios sean conscientes y reaccionen”, subrayó, en alusión a las posturas que sugieren una supuesta voluntad rusa de poner fin al conflicto.
Según el mandatario ucraniano, Moscú intenta “socavar la diplomacia” mediante formulaciones ambiguas en las negociaciones, con el objetivo de ocultar su intención de destruir a Ucrania y legitimar la ocupación de territorios. En ese sentido, anticipó que emisarios de su gobierno mantendrán nuevos contactos con mediadores estadounidenses para avanzar en una salida negociada, aunque advirtió que cualquier acuerdo debe respetar la soberanía ucraniana.
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Zelenski también puso el foco en el próximo Consejo Europeo, que se celebrará en Bruselas, donde los países de la Unión Europea debatirán el uso de activos rusos congelados para continuar financiando la defensa de Ucrania. “Rusia debe sentir que su deseo de hacer la guerra el año que viene no tiene sentido porque Ucrania tendrá apoyo”, afirmó.
Si bien la mayoría de los Estados miembros de la UE respaldan la utilización de esos fondos, Bélgica —que concentra gran parte de los activos rusos inmovilizados— expresó reparos por posibles consecuencias legales. La definición que surja del encuentro europeo será clave para el futuro del conflicto, en momentos en que Kiev insiste en que solo una respuesta firme y coordinada podrá frenar la ofensiva rusa.


