El coche fue hallado por una patrulla de la Comisaría Cuarta después de las tres de la madrugada en las inmediaciones de las calles Murga y Oris de Roa. Desde ese sector llamó presuntamente al 101 un circunstancial transeúnte que lo vio incendiándose y cuando la policía llegó al lugar constató que el vehículo había sido abandonado.
El coche “estaba sobre una de las márgenes del canal que bordea la calle Capitán Murga”, detalló a Radio 3 AM 780 el comisario Jorge Calderero, jefe de la Seccional que intervino en el hecho, quien además confirmó que en el curso de la mañana se presentó en otra Comisaría el propietario, a radicar la denuncia de su sustracción sin saber que su auto había sido devorado por las llamas de un voraz incendio.
“Momentos antes de recibir la denuncia del coche que se estaban incendiando una recorrida lo habría visto circulando por la zona sur con una pareja, así que ahora se va a corroborar si efectivamente se trató del mismo rodado”, dijo Calderero.
La policía presume dos cosas que no suenan descabelladas: una, que los ladrones se accidentaron y que lo abandonaron al ver que el automóvil empezó a incendiarse. Y la otra que, deliberadamente, lo hayan lanzado por ese terraplén –con la finalidad de que cayera a un profundo canal de riego- y que en esa maniobra volcó y se prendió fuego. Si esto último ocurrió, no sería extraño pensar –como hipótesis más firme—en una venganza de alguien que incluso puede ser conocido del dueño.
El vehículo, un Fiat Palio que habría sido de color rojo, quedó totalmente quemado, destruido por un incendio del que no se sabe si empezó en el motor o en la cabina. O bien, si lo quemaron arrojándole algún acelerante. Ahora, la policía revisa las cámaras de seguridad de distintos sectores de Trelew para ver si en alguna aparece filmado el rodado y sus captores.


