Este 18 de marzo de 2026 marca un hito de nostalgia para la cultura nacional: se cumplen 30 años del fallecimiento de Marina Esther Traverso, inmortalizada como Niní Marshall. La Secretaría de Cultura de la Nación rindió homenaje a quien fuera la máxima referente de la comedia en el siglo XX, una artista que logró romper las barreras de un género históricamente dominado por hombres para convertirse en una pionera absoluta.
Nacida en 1903, Niní transformó la observación cotidiana en un arte mayor. Desde sus inicios como crítica de espectáculos bajo el seudónimo de «Mitzy», demostró una agudeza única que luego trasladaría a la radio, el cine y la televisión. Su capacidad para captar el habla de los inmigrantes y los modismos del conventillo dio vida a criaturas inolvidables que hoy forman parte del ADN identitario de los argentinos.
MIRÁ TAMBIÉN | Rock sin excesos: cinco músicos que eligieron la sobriedad
Personajes como la entrañable mucama gallega «Cándida» o la ruidosa «Catita» no solo hicieron reír a multitudes, sino que desafiaron incluso la censura de la época. En 1943, sus interpretaciones fueron prohibidas en radio bajo el argumento de que «deformaban el idioma», un obstáculo que no detuvo su expansión hacia el cine, donde protagonizó 38 películas en Argentina, México y España, consolidando un éxito internacional sin precedentes.
A tres décadas de su adiós a los 92 años, el legado de Niní Marshall permanece vigente en cada comediante que utiliza la ironía y la ternura como herramientas de crítica social. Fue declarada Ciudadana Ilustre de Buenos Aires y recibió el Premio Podestá, pero su mayor galardón sigue siendo la permanencia de sus frases en el habla popular, recordándonos que, detrás de la estrella, siempre estuvo «una señora de su casa que se hizo la graciosa».
Fuente: argentina.gob.ar


