La referente de la Red Infancia Robada, Adriana Rogers, advirtió sobre la grave situación que atraviesa Chubut en materia de abuso sexual infantil. Señaló que, incluso con pruebas concretas, “la respuesta de la justicia es absolutamente negativa” y que muchas causas son archivadas sin ser investigadas.
Rogers explicó que acompañan casos con evidencias médicas contundentes que no prosperan en los tribunales. “Tenemos la confirmación de una historia clínica que dice que la víctima fue abusada, y aun así pretenden archivar la causa”, expresó. En este expediente, la víctima cuenta con el patrocinio del abogado penalista Juan Pablo Gallego, reconocido a nivel nacional e internacional: «No puede creer que semejante cantidad de pruebas pretendan archivar una causa», subrayó.
La activista cuestionó la falta de credibilidad hacia los menores que denuncian. “Estamos en un problema grave porque no se les cree a los niños ni siquiera cuando está la prueba concreta y la justicia saca de las causas las pericias de parte”, afirmó. Además, denunció que en muchos casos “nada se investiga y todo queda en un cajón”.
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Entre los antecedentes, mencionó la causa Pirámides, que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia y sentó un precedente a nivel nacional. “Demuestra la vinculación de la pedofilia con el poder político y del Estado. Se condenó solamente a la madre y al padrastro y dejaron libres a casi 30 pedófilos que hoy siguen violando niños en Chubut”, sostuvo Rogers.
Rogers contó que la Red Infancia Robada también acompañó la causa contra el comisario Ale, quien terminó condenado y falleció en prisión. Sin embargo, Rogers remarcó que “estos logros no fueron difundidos por frenos políticos o del poder”.
Más allá de la denuncia, la organización impulsa acciones de contención social. “Queremos devolverles la esperanza a los chicos a través del arte y la cultura, para que puedan expresar sus sentimientos y encontrar un lugar seguro”, concluyó la referente.


