El sistema de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una fuerte tensión luego de que las cámaras empresarias de colectivos advirtieran que podrían reducir frecuencias e incluso evaluar medidas de fuerza si no hay respuestas del Gobierno.
Las empresas del sector declararon el “estado de emergencia” y señalaron que el esquema actual de compensaciones no alcanza para cubrir los costos operativos, especialmente tras el aumento del gasoil y otros insumos clave para el funcionamiento diario.
Según informaron, la deuda acumulada del Estado con las compañías supera los $128.000 millones, una situación que, aseguran, pone en riesgo la continuidad del servicio en condiciones normales para millones de usuarios.
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En algunas líneas ya se aplican recortes parciales, con menos unidades en circulación y mayores intervalos entre servicios, lo que genera demoras y saturación en horarios pico en distintos puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires.
El sector fue convocado a una reunión con la Secretaría de Transporte para el 30 de abril, donde se buscará definir la regularización de pagos, la actualización de subsidios y la sostenibilidad financiera del sistema.
Mientras tanto, los usuarios ya reportan esperas más largas y colectivos colapsados, en un contexto que también genera preocupación en el sistema ferroviario por posibles efectos similares en la frecuencia de trenes.
Fuente: Baenegocios.


