La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por Joyce Wong, concluyó su visita a la Argentina luego de más de una semana de reuniones con funcionarios del Gobierno. El equipo evaluó el cumplimiento de las metas previstas en la tercera revisión del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF).
Tras finalizar la misión, las conversaciones entre los equipos técnicos continuarán. El organismo todavía no informó si la revisión fue aprobada y señaló que dará a conocer más detalles “a su debido tiempo”. La definición es relevante porque de ella depende un nuevo desembolso previsto en el programa.
Uno de los principales puntos de análisis fue la meta fiscal correspondiente al primer semestre. El Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones entre enero y junio, frente a una meta de $6,86 billones, por lo que quedó $573.974 millones por debajo del objetivo. La pauta había sido reducida previamente por el propio FMI desde $8,46 billones.
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En cambio, la Argentina alcanzó el objetivo de reservas establecido para el 30 de junio después de una modificación de la meta realizada por el organismo. La variación acumulada de las reservas netas desde fines de 2024 fue de -USD 3.111 millones, mientras que el límite establecido quedó en -USD 8.600 millones. La misión también analizó la metodología utilizada para medir ese cumplimiento.
El resultado fiscal abre la posibilidad de que el Gobierno necesite un nuevo waiver, es decir, una dispensa del FMI para aprobar el incumplimiento de una de las metas. En revisiones anteriores se concedieron este tipo de excepciones, aunque el caso actual presenta como particularidad que el objetivo de reservas sí habría sido alcanzado bajo los parámetros modificados.
La definición de la tercera revisión también está vinculada con las reservas del Banco Central. El Gobierno realizó recientemente un pago al FMI por unos USD 800 millones y espera que el desembolso pendiente, estimado en alrededor de USD 1.000 millones según la información publicada, permita recomponer parte de los recursos utilizados. Por ahora, resta que el organismo concluya el proceso técnico y determine si eleva la revisión al Directorio Ejecutivo para su aprobación.


