La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció que impulsará una reforma legal luego de la decisión de la fiscalía de no presentar cargos por una presunta violación grupal ocurrida en 2024 en la Universidad de Cornell.
El caso involucra a una joven que tenía 20 años al momento de los hechos y que denunció haber sido drogada y agredida sexualmente por siete estudiantes de la institución, todos integrantes de la fraternidad masculina Chi Phi, que posteriormente fue disuelta.
La investigación había quedado sin cargos después de que el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, considerara que los elementos aportados por la policía indicaban que se había tratado de relaciones consensuadas. La investigación fue reabierta esta semana luego de que la presunta víctima acudiera a la Justicia civil.
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Hochul cuestionó la legislación estatal que puede dificultar el reconocimiento de una agresión sexual cuando la víctima consumió voluntariamente alcohol o drogas. «La intoxicación voluntaria no es una licencia para la agresión sexual o la violación en grupo», sostuvo la gobernadora.
Según varios medios, la policía habría eliminado parte de la declaración inicial de la denunciante, en la que calificaba los hechos como una violación y aseguraba haber sido coaccionada. Hochul sostuvo que la joven había explicado con claridad a los investigadores que estaba segura de haber sido víctima de una agresión sexual.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, fue designada fiscal especial para revisar el caso. James afirmó que examinará los hechos, reunirá pruebas y entrevistará a testigos para determinar si corresponde iniciar acciones penales. La legislación cuestionada tiene disposiciones similares en cerca de 20 estados de Estados Unidos.


