En diálogo con el programa “Da para más” de Radio 3 AM 780, conducido por Sara Moreira, la productora Maite Caracotche contó la historia detrás de “Ama Maitea”, un proyecto gastronómico que nace desde lo más íntimo: el legado de su madre. “Ama Maitea quiere decir mamá querida en euskera… es como una herencia de mi mamá”, explicó emocionada sobre el origen del nombre.
El emprendimiento comenzó como una forma de mantener viva una tradición familiar. “Mi mamá hacía un chutney muy rico… cuando se enfermó empecé a hacerlo yo y a pensar que a futuro podría emprender algo con esto”, relató. Ese proceso derivó en una decisión clave: dejar la docencia y apostar de lleno a la producción artesanal. “Me adherí a un retiro anticipado y empecé en 2024 con este proyecto”, detalló.
Actualmente, Ama Maitea ofrece cinco variedades de chutneys elaborados exclusivamente con fruta agroecológica del valle patagónico. Entre ellos se destacan el clásico mixto —con ciruela, durazno, manzana y pera—, el de ciruela, damasco con arándanos y tomates cherry. “El chutney es una salsa agridulce ideal para acompañar carnes, quesos o ensaladas… la gente lo come con muchas cosas”, explicó Maite sobre un producto que gana cada vez más lugar en la gastronomía regional.
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El crecimiento del emprendimiento fue sostenido gracias a ferias y al respaldo institucional. “Es indispensable el apoyo del sello Origen Chubut… nos dio la posibilidad de participar en grandes eventos”, afirmó. Además, destacó el rol de los puntos de venta y las redes sociales: “Iba recorriendo comercios y en todos me decían ‘dejame seis, dejame diez’… eso fue muy importante”.
En paralelo, el proyecto avanza hacia una nueva etapa productiva con la conformación de una cooperativa en Gaiman. “La cooperativa ya está conformada… vamos a trabajar en un nuevo edificio y fortalecer la producción local”, anticipó. Este paso apunta a consolidar un modelo colaborativo junto a otras productoras del valle.
Con proyección a futuro, Maite no descarta innovar en nuevos sabores. “Hay un producto muy patagónico que me falta, que es un chutney de citrón… también alguna variedad más picante”, adelantó. Mientras tanto, sostiene el eje central de su marca: “Se activa todo un circuito de producción local… de eso se trata”, concluyó, reafirmando el valor identitario de su propuesta.



