La justicia de Corea del Sur prorrogó este domingo la detención del presidente Yoon Suk Yeol, quien fue suspendido de sus funciones tras declarar la ley marcial en diciembre. Según el tribunal, existe riesgo de que el mandatario intente destruir pruebas, por lo que se extenderá el tiempo para que los fiscales formalicen la acusación por insurrección.
La audiencia judicial de Yoon, que duró cinco horas, finalizó con su traslado al centro de detención en Seúl. El presidente enfrenta cargos graves que podrían derivar en cadena perpetua o incluso la pena de muerte. La acusación lo señala por desestabilizar el país al disolver la Asamblea Nacional bajo protección militar.
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La decisión del tribunal provocó enfrentamientos en Seúl, donde decenas de miles de manifestantes se congregaron frente al juzgado. Mientras algunos exigían la liberación de Yoon, otros rompieron ventanas y entraron por la fuerza al recinto. La policía arrestó a 40 personas por ataques a agentes y periodistas, entre otros incidentes.
El presidente Yoon fue arrestado el pasado 15 de enero tras una operación policial en su residencia oficial que duró seis horas. Las acusaciones en su contra han generado una fuerte polarización en el país, con sectores que defienden su actuar y otros que lo acusan de poner en riesgo la democracia.
Fuente: DW.
Imagen: AP Photo/Ahn Young-joon/picture alliance.


