La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) había emitido más de 100 expedientes con observaciones sobre los procesos productivos del laboratorio Ramallo, donde se elaboraron los lotes de fentanilo contaminado que provocaron múltiples intoxicaciones en distintos hospitales del país.
El hallazgo se produjo luego de que el juez federal Ernesto Kreplak ordenara el secuestro de toda la documentación del organismo regulador, tras detectar que un archivo de Excel con decenas de irregularidades no había sido entregado en las primeras remesas de información.
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Según fuentes judiciales, las advertencias no estaban vinculadas exclusivamente al fentanilo, sino que abarcaban fallas generales en la calidad de fabricación de diversos productos del laboratorio. Estas anomalías, ahora bajo análisis, podrían ser clave para determinar si los directivos conocían los riesgos y no los corrigieron, lo que abriría la puerta a responsabilidades penales.
El producto contaminado fue fabricado durante la campaña 2024 en el laboratorio Ramallo y distribuido a casi todas las provincias a través de la droguería Alfarma. La causa se inició cuando el Hospital Italiano de La Plata reportó que 18 pacientes presentaron signos de infección tras recibir fentanilo. Estudios posteriores confirmaron que las bacterias halladas en las ampollas coincidían con las detectadas en los pacientes.
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El juez Kreplak espera ahora una pericia clave sobre el Batch Record —la “historia clínica” de los lotes— que será realizada por el Instituto Malbrán para determinar si las fallas en la producción se arrastran desde años anteriores. Mientras tanto, dispuso la inhibición de bienes del dueño del laboratorio, Ariel Fernando García, de sus hermanos, de su madre y de su abuela, expresidenta de HLB Pharma Group, ante la sospecha de que el entramado empresarial familiar fue diseñado para ocultar maniobras ilícitas.
Aunque por el momento no hay imputaciones formales, el avance de la causa y el volumen de pruebas sugieren que la Justicia se encamina hacia esa instancia. “Las características del suceso, el tenor de los hechos y el entramado societario existente conducen al dictado de medidas urgentes y profundas”, advirtió Kreplak en su último escrito.
Fuente: TN.
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