La Argentina alcanzó un principio de acuerdo con los fondos litigantes Attestor Master Value y Bainbridge Fund, los últimos acreedores que mantenían demandas activas por el default de 2001, según confirmaron fuentes cercanas al caso ante la jueza Loretta Preska, del Distrito Sur de Nueva York. El entendimiento permitirá suspender temporalmente los reclamos judiciales mientras se formaliza la conciliación.
El acuerdo implica que los fondos, con sentencia firme a favor, dejan en suspenso sus pedidos de embargo sobre activos nacionales, incluyendo la participación del Estado en el Banco de la Nación Argentina y Aerolíneas Argentinas, hasta que se cierre definitivamente la negociación. Dennis Hranitzky, abogado de ambos fondos, confirmó que sus clientes mantienen el compromiso de lograr una resolución “justa y definitiva” tras años de litigio.
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Bainbridge Fund mantenía un litigio desde 2016 y ya había obtenido sentencia a favor por más de USD 95 millones, mientras que Attestor Master Value, con sede en las Islas Caimán, reclamaba la deuda adquirida desde 2012. Según especialistas, las firmas llegaron a un acuerdo entre ellas sobre el colateral de los Bonos Brady embargados a la República Argentina y depositados en la Reserva Federal, aunque los detalles financieros no se hicieron públicos.
Este entendimiento representa la resolución de los últimos litigios más antiguos vinculados al default argentino y despeja el camino para cerrar uno de los frentes judiciales abiertos en el exterior, que se mantenía vigente desde la década pasada. La jueza Preska también lleva adelante otros casos vinculados a YPF, pero este acuerdo permitirá focalizar la atención en la finalización de la conciliación con estos fondos.
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Con este principio de acuerdo, Argentina avanza en el cierre de un capítulo histórico de su deuda externa, consolidando la resolución de los conflictos legales derivados del default de 2001 y reduciendo incertidumbres sobre embargos y litigios internacionales.
Fuente: Infobae.


