El Gobierno argentino rechazó las críticas del Reino Unido al arbitraje internacional iniciado por la explotación de hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas y defendió la utilización de ese mecanismo como una vía pacífica para resolver controversias. La Cancillería sostuvo que tanto la Argentina como el Reino Unido son Estados parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
El pronunciamiento del Palacio San Martín se produjo después de que el Gobierno británico cuestionara la decisión argentina de recurrir al arbitraje y defendiera las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las islas. Londres sostiene que las Falkland Islands son británicas y que sus habitantes tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales.
La Argentina inició el procedimiento el 28 de septiembre mediante el mecanismo previsto en el Anexo VII de la CONVEMAR. El objetivo declarado por el Gobierno es impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, particularmente a través del proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
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Cancillería sostuvo que el arbitraje no busca afectar los derechos de terceros, sino que apunta a preservar los derechos que la Argentina reclama sobre sus recursos naturales. También señaló que, si el Reino Unido considera que las actividades hidrocarburíferas se ajustan al derecho internacional, podrá presentar sus argumentos ante los árbitros que intervengan en el procedimiento.
El Gobierno argentino recordó además que Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre ambos países. En particular, mencionó la Resolución 2065 de la Asamblea General, que llamó a la Argentina y al Reino Unido a buscar una solución pacífica mediante negociaciones. La Cancillería también cuestionó que Londres invoque el principio de autodeterminación para los habitantes de las islas en el marco de esta controversia.
Por último, el Gobierno reafirmó su disposición a retomar las negociaciones bilaterales sobre la cuestión Malvinas y sostuvo que continuará utilizando herramientas diplomáticas, jurídicas y administrativas. La disputa volvió a generar tensión luego del avance del proyecto Sea Lion y del intercambio de posiciones entre Buenos Aires y Londres.
Fuente: Noticias Argentinas.


