Rusia lanzó un nuevo ataque masivo contra la infraestructura energética de Ucrania y provocó extensos cortes de luz, agua y calefacción en varios barrios de Kiev, en medio de temperaturas que rondan los 12 grados bajo cero. El bombardeo se produjo durante la madrugada del martes y afectó especialmente a la zona oriental de la ciudad.
Según informaron el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, y el jefe de la administración militar local, Timur Tkachenko, los daños se concentraron en la margen este del río Dniéper, que divide a la capital en dos. Miles de vecinos quedaron sin servicios esenciales en una de las semanas más frías del invierno europeo.
MIRÁ TAMBIÉN | Trump difundió una imagen con EE.UU. “tomando” Groenlandia
Horas antes de que se conociera el balance oficial, la Fuerza Aérea ucraniana había alertado sobre la aproximación de drones y misiles balísticos rusos dirigidos a la capital. Se trata del tercer ataque de gran escala contra el sistema energético de Kiev desde el pasado 9 de enero.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había advertido en los últimos días que Moscú preparaba una nueva ofensiva para profundizar la crisis de suministros en pleno invierno, con el objetivo de debilitar la resistencia civil y presionar al Gobierno de Kiev.
MIRÁ TAMBIÉN | El presidente de Bulgaria anunció su renuncia tras nueve años en el poder
La semana pasada, Ucrania recibió una nueva partida de misiles antiaéreos para reforzar sus defensas, aunque las autoridades reconocen que los ataques continúan generando graves consecuencias humanitarias en un contexto de frío extremo y conflicto prolongado.
Fuente: DW.


