Los ataques con drones dirigidos a presuntas bandas criminales en Haití provocaron la muerte de al menos 1.243 personas entre marzo de 2025 y enero de 2026, según un informe reciente de la organización Human Rights Watch (HRW). La oenegé advierte que entre las víctimas se incluyen 17 niños y 43 adultos que aparentemente no tenían relación con grupos armados.
El gobierno provisional del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, apoyado por Estados Unidos desde su asunción en febrero, ha empleado estas operaciones con el objetivo de restablecer el orden público en Puerto Príncipe, donde las pandillas controlan amplias zonas de la capital. Los ataques se duplicaron entre noviembre de 2025 y el 21 de enero de 2026, reflejando un aumento de la presión militar sobre los grupos criminales.
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Según HRW, los drones fueron provistos por la empresa privada Vectus Global bajo autorización especial del Departamento de Estado estadounidense. La organización enfatiza la falta de supervisión sobre estas fuerzas de seguridad y sus contratistas, advirtiendo que decenas de civiles, incluidos niños, han sido asesinados o heridos durante las operaciones. “Las autoridades haitianas deberían supervisar urgentemente a las fuerzas y proveedores antes de que mueran más niños”, declaró Juanita Goebertus, directora de la División Américas de HRW.
El informe destaca la grave crisis humanitaria y de seguridad que enfrenta Haití, marcada por violencia cotidiana, saqueos, robos y violaciones perpetradas por pandillas. La combinación de caos interno, pobreza extrema y la intervención de fuerzas externas con drones genera un escenario complejo que dificulta la protección de la población civil.
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HRW pide además que se implementen mecanismos de control y transparencia para todas las operaciones con drones, advirtiendo que la militarización de la lucha contra pandillas sin supervisión adecuada aumenta el riesgo de muertes inocentes y agrava la crisis humanitaria que atraviesa el país caribeño.
Fuente: DW.


