La terapia con ventosas, también conocida como cupping, consiste en colocar copas sobre la piel y generar succión para estimular la zona tratada. La técnica se ha vuelto popular en los últimos años entre atletas y celebridades, quienes la utilizan para aliviar dolores musculares y favorecer la recuperación física. Sin embargo, especialistas advierten que la evidencia científica que respalde sus efectos positivos sigue siendo limitada.
El procedimiento se aplica con ventosas de vidrio, plástico, cerámica o bambú sobre espalda, hombros o piernas, creando presión negativa que eleva los tejidos y aumenta el flujo sanguíneo local. Existen ventosas secas, que solo succionan la piel, y ventosas húmedas, que implican un corte superficial para extraer una mínima cantidad de sangre. La técnica se basa en prácticas de medicina tradicional china y de Oriente Medio con más de 3.500 años de antigüedad.
MIRÁ TAMBIÉN | Eva De Dominici enfrenta complicaciones tras una cirugía
Entre los posibles efectos secundarios se encuentran hematomas temporales, hinchazón, mareos o dolor corporal posterior. Según los expertos, los riesgos son mínimos cuando la terapia la realiza un profesional certificado, pero no está recomendada para personas con enfermedades cardíacas, insuficiencia renal o hepática, trastornos sanguíneos, marcapasos o mujeres embarazadas en abdomen y zona lumbar. También se desaconseja sobre heridas abiertas o zonas con infección.
Pese a la popularidad de la técnica entre figuras como Michael Phelps o Justin Bieber, la evidencia científica disponible no permite asegurar su eficacia para todos los pacientes. Entre los beneficios atribuidos se mencionan la reducción del dolor, aumento de la circulación sanguínea y mejora del rango de movimiento, pero los estudios clínicos de alta calidad son escasos.
MIRÁ TAMBIÉN | Gastón Edul peleará contra un periodista español en la Velada del Año 6
Los especialistas aconsejan consultar a un médico antes de iniciar sesiones de ventosas, integrándolas de manera segura con otras estrategias de manejo del dolor. La terapia se enmarca dentro de la medicina alternativa y complementaria, y su uso debe basarse en la información disponible y en la evaluación individual de cada paciente.
Fuente: Infobae.


