Un informe reveló que los vehículos oficiales del Poder Ejecutivo Nacional acumulan 135 multas impagas por más de 450 millones de pesos. El Estado no paga y muchas dependencias evaden explicar el motivo.
El caso del ministro bonaerense Carlos Bianco, demorado en abril por negarse a un control de alcoholemia mientras manejaba un auto oficial con 135 multas acumuladas por más de 21 millones de pesos, expuso un problema mayor: los autos oficiales en Argentina adeudan cientos de millones en multas de tránsito.
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Una investigación basada en datos oficiales del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) reveló que varias dependencias tienen vehículos con infracciones acumuladas y sin saldar, alcanzando una deuda total que supera los 450 millones de pesos. Muchas áreas respondieron incompletamente, otras directamente no dieron información y algunas alegaron motivos de seguridad o normativa para negar datos.
Entre las dependencias con más multas, la Jefatura de Gabinete reportó más de mil infracciones impagas en una flota de 27 autos, mientras que la Subsecretaría de Ambiente acumuló más de mil multas que ascienden a más de 228 millones de pesos. El Ministerio de Defensa, pese a tener cientos de vehículos, reportó deudas menores, aunque admitió dificultades para explicar ciertas infracciones relacionadas con peajes y estacionamientos.
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El mito de que los autos oficiales gozan de “libre tránsito” sin límites de velocidad o multas queda desmontado: solo cuentan con ciertas exenciones puntuales y ninguna autoridad vial o gubernamental exige efectivamente el pago de las multas. Esta situación genera un vacío legal y un doble estándar, en el que los representantes incumplen normas que el ciudadano común debe respetar.
El informe también expuso la fragmentación y descoordinación en el manejo de flotas y multas, donde en muchos casos la gestión descentralizada hace que ni siquiera el Estado nacional pueda obtener información clara y unificada. Mientras tanto, la acumulación de deuda vial oficial sigue creciendo sin control ni sanciones visibles.
Fuente: Clarín.


