Por primera vez desde la reforma constitucional de 2009, el país celebrará un balotaje entre dos candidatos opositores al MAS.
Bolivia vivirá este domingo una elección clave e inédita, en la que más de ocho millones de ciudadanos volverán a las urnas para elegir presidente y vicepresidente. Será la primera vez que el país atraviese una segunda vuelta electoral desde que la Constitución de 2009 incorporó ese mecanismo.
El nuevo mandatario surgirá entre dos postulantes ajenos al Movimiento al Socialismo (MAS): el senador Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, de la alianza Libre. Con el oficialismo fuera de la disputa, el balotaje pondrá fin a más de dos décadas de dominio político del MAS, liderado históricamente por Evo Morales y Luis Arce.
Paz, que fue el más votado en la primera vuelta del 17 de agosto con el 32% de los sufragios, encarna una opción centrista y moderada, mientras que Quiroga propone un giro conservador basado en el orden institucional y la estabilidad económica. Las encuestas más recientes dan una ventaja al exmandatario, aunque con un margen ajustado.
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El senador tarijeño, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, propone mantener los programas sociales impulsados por el MAS y al mismo tiempo atraer inversiones para generar empleo. Quiroga, en cambio, promete restablecer la “confianza y el respeto a la ley” tras años de polarización.
La votación no solo definirá al próximo presidente de Bolivia, sino que marcará el inicio de una nueva etapa política multipartidaria, donde el Parlamento —renovado en agosto— deberá construir consensos para garantizar gobernabilidad en un país que atraviesa una situación económica delicada y una ciudadanía que reclama menos confrontación y más resultados.
Fuente: La Voz.
Foto: Gaston Brito Miserocchi/Getty Images South America.


