Un instructor de bomberos del interior de Córdoba confesó haber cometido reiterados abusos sexuales contra aspirantes menores de edad y, pese a la gravedad de los hechos, la Justicia le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria. Se trata de Rodrigo Santi, de 32 años, quien será juzgado mediante un proceso abreviado en la ciudad de Villa María.
La causa se inició a partir de la denuncia de la madre de un adolescente de 16 años, quien descubrió mensajes en los que Santi admitía haberse excedido y pedía disculpas por un episodio ocurrido en marzo de 2024. Según la acusación, el imputado aprovechó su rol de instructor para generar situaciones de confianza y avanzar sexualmente sobre las víctimas.
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A partir de esa presentación, la investigación permitió reconstruir un patrón de abusos que se habría extendido durante años dentro del cuartel de La Playosa. Testimonios incorporados al expediente describen prácticas inapropiadas durante entrenamientos, campamentos y encuentros nocturnos, que luego derivaban en contactos individuales fuera del ámbito institucional.
Santi enfrenta cargos por abuso sexual simple, abuso sexual con acceso carnal, corrupción de menores y tenencia de material de abuso sexual infantil. Tras haber negado inicialmente los hechos, confesó durante la instrucción judicial y quedó detenido en la cárcel de Villa María, hasta que su defensa solicitó el arresto domiciliario.
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La medida fue otorgada en diciembre de 2025 sobre la base de un informe psicológico privado que diagnosticó un trastorno depresivo mayor con ideación suicida. La decisión generó fuerte rechazo entre las víctimas y la querella, que advirtió que podrían aparecer nuevos denunciantes. La pena que podría recibir el acusado va de 8 a 20 años de prisión.
Fuente: TN.


